image Crece la inversión en medios digitales image Facebook quiere llevar los robots a las aulas

Déjanos una línea

Enviar Mensaje

¿Cómo se construye la representación idílica del cliente de una marca?

En el mundo de la publicidad ya hace tiempo que ha emergido con fuerza una figura esencial en todas las estrategias. Nos referimos a las Buyer Personas, es decir, a la representación idílica de lo que debería ser el cliente tipo de una empresa, algo de lo que os hemos hablado en más de una ocasión en el blog de Gn Media, nuestra empresa de marketing digital de Barcelona. Y es que, en el momento de diseñar un plan de marketing, es necesario segmentar nuestra audiencia y saber a qué público nos estamos dirigiendo. De esta manera, logramos enfocar adecuadamente todas las decisiones para vender y promocionar un producto o servicio. Como afirma la experta Silvia Sanchez, la impersonalización y  nuestro cambio de hábitos en las compras han hecho que surja este concepto: “esta nueva forma de comunicación y conexión ha llevado a reinventar el marketing. Mientras antaño el vendedor podía hilar en las necesidades y deseos de su posible comprador en una reunión o encuentro personal e incluso crearle la necesidad para que adquiera tal o cual producto, hoy en día, se han buscado métodos para sustituir ese contacto humano con herramientas tecnológicas”.

¿Cómo diseñamos una Buyer Persona?

Para crearlo, los especialistas en marketing construyen una ficha detallada con todas las características de estos clientes ficticios. Algunos elementos imprescindibles son la edad, la procedencia, el género (masculino o femenino), la profesión (y el rango salarial), la educación, el estado civil o los hábitos y aficiones. Dependiendo de la empresa, sin embargo, puede ser más concreto o abarcar muchos otros aspectos.  Para conseguir estos datos, es necesario tener bases de datos actualizadas y utilizar entrevistas a clientes actuales, antiguos clientes (satisfechos o no con la marca) o también a leads (personas que está en proceso de convertirse en clientes).

En este escenario se sigue un proceso popularmente conocido como el Buyer Journey: un proceso de búsqueda activa que lleva a cabo un consumidor potencial hasta convertirse en una venta del producto o servicio que ofrece una marca. Tres son las fases que se siguen en este largo proceso:

-Descubrimiento (el cliente tiene una necesidad)

-Consideración (busca cómo y dónde resolverla)

-Decisión (se decide por una marca gracias a sus acciones)

El propósito es ofrecer, en cada uno de los procesos y a través de todos los canales digitales o comunicativos posibles, aquello que necesitará el cliente (informaciones, recomendaciones, consejos…). En última instancia, el objetivo final es que la Buyer Persona acabe consumiendo nuestros productos o servicios.

 

 

GN Media
Sobre GN Media
Entradas relacionadas
  • Todas
  • Por Autor
  • Por Categoría
  • Por Etiqueta

Deja una respuesta

Tu Email no será publicado.